cartel All That Jazz

1979
Guión y dirección: Bob Fosse.
Guión: Fosse y Robert Alan Authur.
Actores: Rob Shreider, Jessica Lange, Leland Palmer, Ann Reinking, Cliff Gorman, John Lithgow.

¿Por qué? Bob Fosse era un intruso en el mundo del cine, un bailarín, un coreógrafo con a penas 5 películas y un musical, Chicago (que fue llevado al cine por Frank Marshall). Sin embargo, en la últimas de ellas se ve a un autor con una mirada ácida sobre la vida y un modo de contar. Nos es que su estilo cinematográfico fuera original, es que ha desaparecido. Después de Fosse el cine musical ha dejado de respirar.

¿De qué? El coreógrafo John Gideon, vive atrapado en el epicentro del torbellino en que se ha convertido su propia vida. Su ambición y su éxito tienen la culpa de que viva rodeado de mujeres excitantes y ejecutivos ansiosos, películas sin acabar y musicales a punto de estrenar. La Conciencia en esta película no está representada por un cura o un sabio sino por la Muerte y por un cardiólogo.

¿Merece la pena? La autobiografía, un género tan habitual en el mundo de los libros, es una rareza en el mundo del cine (en este blog hay otro ejemplo). Es comprensible, aunque en algunas películas europeas encontramos vestigios de la vida de su autor, el cine en general -y el americano en particular- suelen ser un arte colectivo al que contribuyen varios artistas en régimen de colaboración.
Fosse, que en su obra ha sido despiadado con la sociedad americana, se muestra igual de despiadado consigo mismo. Su mirada sobre el coreógrafo John Gideon aparece como una dura confesión, una severa autocrítica, pero que no cae en el lloriqueo y la autocompasión. Más bien parece un grito desesperado, la carcajada con que termina un relato de terror clásico, la aceptación de un destino inevitable. Fosse murió más o menos como había presentido, camino de un hospital tras sufrir un infarto a la salida de unos ensayos, en Washington. Su testamento cinematográfico tiene una imagen excesiva y setentera, algo pasada de moda, pero es dificil negar la absolución a la confesión de un pecador sincero.

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