Director: Edouard Cortés.
Guión: E.Cortés, Piti Español, Marcelo Figueras.
Actores: Guillermo Francela, Nicolás Cabré, Amaia Salamanca, Óscar Jaenada, Francesc Albiol.

¿Por qué?  Porque el cine español está en baja.  Se ha producido muy poco en el último año y esto convierte a Eduard Cortés en un director temerario.  Eduard Cortés empezó en el cine con una película muy buena La vida de nadie.  La mejor película (de las tres) que se han hecho sobre el curioso caso Romand. La primera película en que José Coronado hace una interpretación decente.  José Coronado, como otros actores españoles, ha triunfado más por su atractivo sexual que por su técnica interpretativa.  Sin embargo, con los años, ha ido mejorando y ahora es un actor pasabel, aunque demasiado ligado a la televisión comercial.  En ¡Atraco! sale un actor opuesto a Coronado, Óscar Jaenada.  Un joven que demostró un gran talento ya desde sus primeros papeles, pero que no consigue traer público a las salas.

¿De qué? Es sabido de la esposa de Francisco Franco, Dña. Carmen Polo, tenía la fea costumbre de apropiarse de las joyas que le gustaban en las joyerías de Madrid.  Estamos en la España acojonada de 1955.  Los joyeros de la ciudad no se atrevían a exigir el pago de las facturas a la esposa del dictador.  Un grupo de patriotas argentinos leales al General Perón viajan desde Panamá para atracar la joyería que custodia las joyas de Eva Perón antes que caigan sobre ellas las zarpas de la esposa del Dictador.

¿Merece la pena? Supongo que sí.  Es una película entretenida con varios elementos interesantes.  El guión parte de una idea de Pedro Costa.  Este productor es un gran conocedor de los sucesos curiosos de la historia de España y aquí proporciona un trasfondo histórico que conectará con quienes tengan una mínima curiosidad por la historia del siglo XX.  También funciona bastante bien la pareja de actores protagonistas: Guillermo Francella y Nicolás Cabré dando lugar a un prometedor planteamiento cómico.  La ambientación es modesta para suficiente.  Quiero decir que no es una de esas películas que merecen la pena solo por el espectáculo de ver grandes medios en movimiento.  Está bien contada y funciona bien durante casi todo su  metraje. Desgraciadamente Edouard Cortés no sabe encontrar el tono para tan buenos planteamientos.  Sigue varias líneas pero ninguna parece definir la película.  Hay una historia de amor, unas joyas perdidas, unos personajes vapuleados por la historia y elementos de comedia.  Pero el tono no parece decantarse por ninguno de ellos, el guión no cierra todas las puertas que abre y el final resulta algo inapropiado.  Lástima.  De cualquier modo, si se ve en la tesitura de tener que elegir entre ésta y la anterior película de Cortés, The Pelayos, opte por ésta.


Sitio oficial y trailer.

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