cartel-Jolly-LLB

2013
Director: Subhash Kapoor.
Actores: Arshad Warsi, Boman Irani and Amrita Rao y Saurabh Shukla.

¿Por qué? Es difícil de explicar.  Bollywood es ya el principal productor de cine del mundo.  Sus películas son ingenuas y excesivas, pero su nivel técnico y de producción no deja de mejorar.  Jolly LLB parece no centrarse tanto en el amor como en el mundo del derecho y, según nos prometen los críticos, contiene una crítica social.

¿De qué? Jolly es un lincenciado en derecho que deja su pueblo para intentar ejercer su profesión en la capital, Delhi.  Empieza encontrando dificultades pero da con un caso de fuertes implicaciones sociales que puede hacerle famoso.  El hijo de un magnate se ha enfrascado en una peligrosa carrera de borrachos y ha atropellado a un grupo de indigentes que dormían junto a la carretera.  Naturalmente, al conseguir algo de notoriedad, también Jolly será invitado a participar en el festín de la corrupción.

¿Merece la pena?  Podría dar una idea diciendo que es una película de juicios americana de los años 60.  Desgraciadamente, es difícil tener el encanto de aquellas historias con el color y la nitidez de las cámaras modernas.  La historia bordea peligrosamente los tópicos ingenuos pero mantiene el pulso durante sus dos horas de duración. Subhash Kapoor es, en gran medida, un imitador pero hay que elogiarle el gusto en elegir a sus maestros.  El juez Tripathi que preside las sesiones no es completamente honrado pero es sensible a los esfuerzos de Arshad Warsi por hacer justicia, su interpretación recuerda por momentos a Charles Laughton.  Recuerdan a Billy Wilder las bromas cargadas sobre la corrupción policial, y a Frank Capra los alegatos sociales.  En otros momentos hay una desmitificación de la sala de juicios alla John Ford.  Arshad Warsi, el protagonista, no es Henry Fonda pero tampoco es un actor completamente malo.  A diferencia de Gary Cooper resulta capaz de pronunciar un largo monólogo legal.  Aunque su interpretación es contenida como la de un Spencer Tracy moreno, cuando llegan los números musicales canta y baila como poseído por un demonio.  Porque sí, no lo había mencionado pero la película no carece de números musicales típicos de Bollywood.  No pegan mucho dentro de la historia pero son necesarios.  Enfin, hay varios motivos poco importantes para ver esta película: se ve por donde anda el Bollywood de hoy, se ve un mundo de abogados instalados en mesas al aire libre en las merindades del juzgado que siguen escribiendo con máquinas de cinta.  Hay una denuncia social algo obvia pero que seguramente refleja una situación real, un desnivel social que marca el ritmo de la vida de un país.  Hay también un personaje femenino de exótica belleza.    Su principal flaqueza es que es muy previsible, pero está dirigida sin prisas y tiene sus momentos.

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