2012
Director: Alex de la Iglesia.
Guión: A. de la Iglesia y Jorge Guerricaechebarría.
Actores: Mario Casas, Hugo Silva, Carolina Bang, Terele Pávez, Jaime Ordoñez, Carmen Maura.

¿Por qué hablo de ella? Alex de la Iglesia ha sido Presidente de la Academia española de Cine y ganó en 2010 el León de Oro de la Mostra de Venecia.  Esto último es raro porque su cine no tiene la solemnidad que suele ganar en los festivales pero se explica, creo yo, por la presencia en el jurado del universalmente conocido Quentin Tarantino.  Sus comedias están llenas de acción pero lo que caracteriza su estilo es un humor salvaje, gamberro, ultraviolento, parecido al del americano.  Tengo que avisar suele tratar temas muy españoles.  En este caso, las leyendas de brujería que abundan en torno al pueblo vasco de Zugarramurdi. En España Alex de la Iglesia no necesita ser presentado, es un  personaje público muy conocido, pero he escrito esta breve presentación por si alguien me lee fuera de mi país.
Por si esto no bastara la película se ha rodado en mi propio pueblo, Boadilla del Monte, usando un suntuoso palacio en ruinas que aquí tenemos y que también sirvió de escenario para la película de Milos Forman Goya’s ghosts.

¿De qué?  En  una trepidante secuencia inicial José y Toni protagonizan un violento atraco a una joyería en uno de los lugares más transitados de toda España, la Puerta del Sol.  Tras la cual se verán abocados a una huída en taxi hacia el norte de España, llegando en plena noche al famoso pueblo de Zugarramurdi.

¿Merece la pena? Como he dicho, Alex de la Iglesia es una personalidad pública de mucho carisma. Su popularidad responde más a esto que a la calidad de sus películas, que son irregulares.  Siguen todas, y también esta, un mismo esquema en que los personajes sufren, se degeneran física y moralmente, y la acción se va acelerando hasta el exceso  (ya desde su primer cortometraje -Mirindas asesinas- su cine fue siempre excesivo).  En mi opinión, sus mejores películas son El día de la Bestia y Balada triste de trompeta (aunque La Comunidad es, seguramente, su película con más partidarios).  Puedo recomendar Las Brujas de Zugarramurdi porque no es, ciertamente, una película aburrida.  Lo mejor es su secuencia inicial y la incorrecta misoginia que destilan sus mejores chistes.  Tanto en el caso de las brujas como en las conversaciones que José, Tony y el taxista Manuel tienen, se trasluce una misma visión resentida hacia el género femenino.  Lo más divertido son esas frases consabidas, esos reproches que surgen una y otra vez en la relación de pareja y que Alex de la Iglesia (y su eterno guionista, Guerricaechevarría) colocan en medio de las escenas de acción.  Este juego cómico da mucho de sí pero el ritmo acelerado que la película coge hacia su final resulta fatigoso y la historia se acaba perdiendo en el caos de luchas y persecuciones.  Es una película válida pero tenía los elementos para haber sido aún mejor.


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