2012
Director: Kean Loach.
Guión: Paul Laverty.
Actores:  Paul Brannigan, John Henshaw, Roger Allam, Gary Maitland, William Ruane, Jasmin Riggins.

¿Por qué hablo de ella? Allá por los años 90 yo solía decir que tres eran los grandes directores del cine contemporáneo; Ang Lee, Peter Weir y Ken Loach.  Esta afirmación quedó anticuada porque los tres han pasado su momento álgido pero tampoco ninguno ha hecho nada de lo que deba avergonzarse (como sí ha hecho, por ejemplo, Francis Ford Coppola).  Sea como fuere, siempre hay que ver lo de Ken Loach, y es, además, un cineasta lleno de valores humanos con los que simpatizo.

¿De qué va? 4 marginados se reúnen por obligación para pagar con trabajo social  pequeñas faltas.  Bajo la tutela de Harry, un capataz comprensivo, formarán una especie de pequeña familia.  Robbie, el más inteligente, presionado por una situación personal muy difícil, urdirá un plan para robar una destilería de Whisky.

¿Merece la pena? Conviene recordar que empezó haciendo documentales en la BBC y todo su cine está marcado por un estilo verista.  Este tono de sus películas puede desanimar al espectador medio.  Yo admiro su realismo y su compasión por los personajes más marginados de la sociedad.  Dentro de su estilo esta película es más corta, menos dramática y más cómica (como aquella celebrada “Riff-raff”), osea que es muy fácil de ver.  A algunos les parecerá que no se ha marcado una meta muy ambiciosa pero yo creo que el resultado es bastante bueno; cómico y emocionante al mismo tiempo.   Encuentra, incluso, momentos para la sorpresa.

Seguramente no se trata de una película imprescindible pero debo recomendarla.  Es divertida y se suma a la obra de Ken Loach, que sí es un cineasta imprescindible de nuestro tiempo.

Sitio oficial.
Críticas en Rottentomatoes.

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