cartel-Traviata53

1953
Director: Vittorio Cottafavi.
Actores: Barbara Laage, Armando Francioli, Eduardo De Filippo-

¿Por qué? ¿Qué interés puede tener? La archiconocida historia de La Taviata, un melodrama decimonónico de valores arcaicos.  La Ópera tiene fragmentos maravillosos pero están en la primera media hora y son musicales.  Y, ¿quien es este Cottafavi? un director que luego se especializó en el poco prestigioso genero del Peplum.    De ningún modo hubiera visto esta película sino fuera por el comentario aparecido en el Blog de Ricardo.

¿De qué? La próspera ciudad italiana de Mián está llena de ricos industriales dispuestos a mantener a una  mujer bella.  Rita, el personaje interpretado por Laage, es esta mujer sin honor que ha aceptado hace tiempo su desprestigiado oficio.  Cuando conoce al ingeniero Rivelli entablan una relación sin compromisos.  Pero la confianza da paso al Amor y Rita terminará por sacrificar a él su modo de vida.  Desgraciadamente, esto no bastará.

¿Merece la pena? Pues supongo que no, es una película antigua, sobre unos tipos y unos valores que ya no están en vigor.  Interpretada por actores que no se convirtieron en mitos y están olvidados.  La Idea general sobre el Romanticismo es que se refiere a historias blandas, de un sentimentalismo rosa.  Sin embargo, de la lectura de clásicos como El jorobado de Nôtre-Dame, o Los miserables se desprende,  que este movimiento literario en el siglo XVIII tenia un aire violento, duro.  Lo que subraya la pureza de los sentimientos era, precisamente, la crueldad del entorno en que intentaban florecer.  Sus personajes se sacrifican a unos valores a cambio de -esto es importante- absolutamente ninguna compensación.  Hay una gran belleza en estas historias pero es una belleza interior, personal.  El mundo que las envuelve es despiadado. Este Traviata 53 (hasta el título me desagrada) prescinde de los violines y traslada eficazmente el drama de esta mujer a un mundo contemporáneo (o casi),  de personajes comprensibles.  La traducción, como dice Ricardo, es emocionante, sentida.  Es una joya escondida.

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